Hay un momento en el que cualquiera que trabaje en marketing se hace la misma pregunta: ¿cuántos negocios de este rubro hay en esta ciudad, y quiénes son?
No hay una forma rápida de saberlo. Lo que termina haciendo todo el mundo es abrir Google Maps, buscar, y copiar los datos. Estuve probando resolver eso con Claude y encontré la forma.
Para qué querría uno esa lista
Pensemos en algo concreto: una distribuidora de café que quiere venderle a cafeterías.
Hoy le vende a doce. Y no tiene idea de cuántas cafeterías hay en su ciudad. Puede ser que sean quince y esté cerca del techo, o puede ser que sean doscientas y esté arañando el 6% de un mercado que tiene al lado.
Esas dos situaciones piden decisiones completamente distintas, y no se puede elegir entre ellas sin la lista.
Lo que probé
Usé Apify, que es una plataforma donde hay scrapers ya hechos para un montón de cosas. Uno de ellos lee resultados de Google Maps: le pasás qué buscar y dónde, y te devuelve los negocios con nombre, teléfono, dirección, sitio web, rating y cantidad de reseñas.
Del otro lado, Claude para armar el pedido y ordenar la salida en un archivo que se pueda abrir. En un rato tenía trescientos lugares en una planilla.
Elegir bien los términos de búsqueda
Esta es la parte que más define el resultado y la que menos se piensa.
Si buscás cafetería te devuelve una lista. Si buscás café de especialidad te devuelve otra, más chica y bastante distinta. Si buscás coffee shop aparecen lugares que las otras dos no traían. Ninguna de las tres es la lista correcta: la correcta es la combinación, y cuál combinación depende de a quién le querés vender.
Si la distribuidora vende café de origen, caro, para gente que sabe, entonces cafetería le trae un montón de bares que le van a decir que no. Si vende volumen barato, café de especialidad le deja afuera justo a sus clientes.
Y esto importa porque la herramienta te cobra por resultado. Elegir mal los términos no es solo perder tiempo: es pagar por una lista que no vas a usar.
Conviene pensarlos como los escribiría alguien buscando en Maps, no como se llama el rubro por dentro. Dos o tres términos suelen alcanzar. Más que eso empieza a devolver los mismos lugares y se paga dos veces por lo mismo.
Cómo son los registros que te devuelve
Cada fila trae lo que Google Maps muestra públicamente: nombre del negocio, categoría, teléfono, dirección, localidad, sitio web si tiene, rating y cantidad de reseñas. Si activás la opción de contactos, también busca emails y redes entrando al sitio de cada uno, aunque eso encarece y ralentiza bastante la corrida.
Dos cosas para saber de antemano.
Los teléfonos vienen como cada negocio los cargó. Algunos con código de país, otros sin, algunos con guiones, otros con paréntesis. Si vas a usarlos para algo automatizado, hay trabajo ahí.
Las reseñas son el dato más subestimado. No te dicen si el negocio es bueno, pero sí te dan una idea del tamaño y de qué tan activo está. Un local con cuatrocientas reseñas y uno con tres no son el mismo tipo de cliente, aunque en la lista ocupen la misma fila.
Y lo más importante: nada de esto te dice que a ese negocio le interese lo que vendés. Ni que esté buscando proveedor, ni que tenga presupuesto, ni que no esté conforme con el que ya tiene. Una lista de negocios que existen no es una lista de leads.
Lo que sí es: un punto de partida. Un mapa de quién está ahí afuera.
Cuándo sirve y cuándo no
Sirve cuando el rubro es geográfico y está bien definido: negocios con local, en una zona, que se puedan nombrar con dos o tres palabras. Cafeterías, veterinarias, gimnasios, talleres. También sirve para dimensionar un mercado antes de decidir si vale la pena entrar.
No sirve cuando tu cliente no tiene local, porque no está en Maps. Y no sirve cuando el rubro es difuso, porque los términos de búsqueda no lo capturan.
¿Querés probarlo?
Son tres pasos.
Creá una cuenta en Apify. Ahí es donde vive el scraper que hace el trabajo. Cada cuenta nueva viene con cinco dólares gratis para probar, así que podés hacer varias corridas antes de tener que poner una tarjeta.
Activá el conector de Apify en Claude. Con eso Claude puede lanzar la búsqueda directamente, sin que tengas que tocar nada de configuración.
Descargá la skill que te dejo acá abajo. Es un archivo que le sumás a Claude, y a partir de ahí le pedís que busque un rubro en una zona y él se encarga del resto.
Qué hace esta skill
Te pregunta qué buscás, dónde, cuántos resultados como máximo y si querés emails. Te propone los términos de búsqueda y te los muestra para que los confirmes, porque ya vimos que ahí está todo. Te dice cuánto va a costar aproximadamente y espera tu OK antes de gastar nada. Después corre la búsqueda y te devuelve un CSV que abrís en Excel o en Sheets.
Qué no hace, pero le podrías sumar
No limpia los datos y no los verifica contra nada. Los teléfonos salen en el formato en que los tenía Google y, si un término te trajo negocios de otro rubro, van a estar ahí.
Eso es a propósito, y es donde está el mayor margen de mejora si te animás a modificarla.
Lo más útil que le podés agregar, si ya tenés un CRM o una planilla de clientes, es que compare la lista nueva contra tu base y te deje solamente los que todavía no están. Es el paso que más tiempo ahorra, porque revisar a mano cuáles ya son clientes es justo lo tedioso. Podés hacer que cruce por teléfono, por nombre o por dirección, según cómo tengas cargados tus datos.
Después está la normalización de los teléfonos a un formato único, que suena a detalle y no lo es: sin eso, cualquier comparación automática contra tu base falla.
No lo dejé incluido porque depende demasiado de cada caso. Cada uno tiene su base, su criterio de qué cuenta como cliente y su propio desorden. Una versión general de eso sería peor que ninguna.