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Lo que pienso hasta ahora

La IA como complemento de tu marketing, no como reemplazo

19 de julio, 2026 · Lo que pienso hasta ahora · 5 min de lectura

Hay una línea muy delgada que últimamente veo cruzarse seguido.

De un lado está usar la IA para agilizar: tareas repetitivas, primeras versiones, variantes de un mismo texto, ordenar información que ya tenías. Del otro está usarla para pensar. Y en el medio no hay un cartel que te avise en qué momento pasaste de un lado al otro.

Lo que veo dando vueltas

Miro bastante contenido de marcas en redes y hay algo que se empezó a notar: mucho de lo que se publica parece escrito por la misma persona.

No es que esté mal escrito. Al contrario, está mejor escrito que antes. Es correcto, está bien estructurado, no tiene errores. Pero es intercambiable. Le sacás el logo a un posteo y podría ser de cualquier otra marca del mismo rubro.

Y me parece que ahí hay un costo que no siempre se está midiendo.

El problema del promedio

La IA es muy buena produciendo el promedio de todo lo que ya existe sobre un tema. Y el promedio, en marketing, es exactamente lo que no querés.

Toda la ventaja de una marca está en lo que hace distinto, y lo distinto por definición no está en el promedio. Si diez negocios del mismo rubro piden ideas de contenido sin dar más contexto que su rubro, van a recibir más o menos las mismas diez ideas, escritas más o menos igual. Todas correctas. Todas iguales entre sí.

Ahí se pierde lo único que no se copia, que es sonar como vos y no como tu categoría.

Lo que hay que poner antes

Una marca no es solamente qué vende y a quién. Es por qué existe, qué le importa, cómo trata a la gente, qué decidió no hacer.

Todo eso está en la cabeza de quien la lleva adelante, y si no se lo pusiste vos primero, no aparece. Cuando le pedís que piense por vos sobre una hoja en blanco, no te devuelve tu identidad: te devuelve la identidad promedio de tu rubro, que es la de nadie.

Dónde sí me parece que suma, y mucho

Y acá quiero ser clara, porque yo uso muchísimo la IA en mi día a día. No estoy hablando desde afuera.

Suma cuando el criterio ya lo pusiste. Cuando sabés qué querés decir y necesitás quince versiones para probar cuál funciona mejor. Cuando hay que hacer algo repetitivo que igual hay que hacer. Cuando querés una primera versión fea para tener algo que corregir en vez de una hoja en blanco. Cuando necesitás ordenar información que ya tenés desparramada.

En todos esos casos la IA acelera, y acelerar no es poco: es la diferencia entre probar una idea por semana y probar cinco.

Dónde está la línea

Creo que se puede resumir así: la IA ejecuta muy bien y decide muy mal si no tiene contexto de tu negocio y de la identidad de tu marca.

Esa aclaración importa, porque las herramientas avanzaron un montón. Si le das contexto real —quién sos, qué te diferencia, cómo hablás, qué decidiste no hacer— te puede devolver ideas muy buenas, y no van a ser iguales a las de tu competencia justamente porque están construidas sobre algo que es tuyo.

El problema no es la IA generando. Es la IA generando sobre nada.

Lo que no me parece correcto es delegarle la comunicación entera sin haber hecho antes el trabajo de fondo: por qué existe esta marca, cómo quiere hablar, cuándo tiene sentido decir algo y cuándo mejor callarse, desde dónde se para. Ese análisis lo hace una persona. Y una vez que está hecho, la IA se vuelve muchísimo más útil, porque ya no está adivinando.

Por eso me parece que funciona mejor como complemento que como reemplazo. No arma tu marketing: te deja hacer más rápido el marketing que vos pensaste.

Retrato de Joana Villarreal

Soy Joa, Growth Operator. Escribo acá lo que voy probando en marketing y automatizaciones, mientras lo estoy entendiendo.

¿Qué estás probando vos en estos días?

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